Brasserie Abbaye nació de una convicción simple: la buena cerveza y la comida de brasa se disfrutan mejor en compañía, con tiempo y sin apuro. Queremos que cada visita se sienta como llegar a una abadía antigua donde la hospitalidad es la regla principal.
Trabajamos con levaduras de fermentación alta que aportan aromas frutales y especiados. Cada receta madura a su ritmo, sin prisas, para que la cerveza llegue a tu mesa con personalidad.
Nuestro fermento natural se alimenta a diario desde hace años. El pan se hornea cada mañana en piedra, con harinas de molinos cercanos, y acompaña todos los platos de la casa.
La parrilla define nuestro estilo, pero las verduras de productores locales marcan el ritmo de la carta. Cada mes cambiamos el menú según lo que la tierra ofrece en ese momento.
Las cenas de los viernes combinan cinco pasos con cinco cervezas seleccionadas. La música acústica en vivo cierra la velada, y el maridaje deja de ser una teoría para volverse experiencia.
Somos un equipo reducido que aprendió el oficio en el día a día: fermentar, amasar, encender la brasa y atender la mesa. Cada persona que trabaja en Brasserie Abbaye aporta una mirada distinta sobre lo que significa hacer cerveza y cocina de barrio, y eso se nota en el vaso y en el plato.
Nuestro oficio
La casa funciona como una abadía moderna: hay un maestro cervecero, una responsable de cocina y un equipo de sala que conoce cada receta de memoria. Trabajamos con productores cercanos, horneamos el pan cada mañana y rotamos la carta de maridajes según la estación. No buscamos crecer en volumen, sino sostener una calidad constante y un trato cercano con quien nos visita.
Formada en fermentación alta y estilos de abadía belga. Define las recetas de temporada, cuida el cultivo de levadura y supervisa cada lote desde el macerado hasta el embotellado.
Jefa de cocinaResponsable de la cocina de brasa y del pan de masa madre. Arma el menú mensual con vegetales de productores locales y diseña los maridajes junto al equipo de sala.
Encargada de sala y catasCoordina las cenas maridaje de los viernes y las catas guiadas. Conoce cada etiqueta de la casa y acompaña a los comensales en la elección de la mesa y del menú.
Desde el primer fermentador hasta la bóveda de ladrillo visto, estos son los hitos que marcaron el camino de Brasserie Abbaye.
Instalamos el primer tanque de fermentación alta en un galpón prestado del barrio. Las primeras cien botellas se vendieron en ferias locales y se agotaron en dos semanas.
Incorporamos el horno de piedra y arrancamos con el pan de masa madre. La receta del fermento natural se mantiene viva desde entonces, con alimentación diaria.
Abrimos la cocina de brasa con vegetales de productores cercanos. El menú pasó a rotar cada mes según la cosecha de lúpulo y las verduras de estación.
Nos mudamos al local actual con bóvedas de ladrillo visto y mesas comunitarias de roble macizo. Las catas guiadas de los viernes se convirtieron en una cita fija del barrio.
Sumamos las cenas maridaje con música acústica en vivo. Cada edición combina cinco pasos con cervezas de temporada y artistas locales, con reserva previa.